
Relación Restaurada
- Aug 24, 2022
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Nunca se me va a olvidar de las muchas veces que mi mamá nos decía que parecíamos “perros y gatos” porque mi hermana y yo no hacíamos nada mas que pelear. Literalmente empezaba con una mala mirada, mala palabra, y de allí escalaba a jalada de pelo o gritos entre nosotras y mi mamá intentando intervenir.
No se ni cómo logramos compartir cuarto por tantos años ya que nos detestábamos. Mi hermana no me dejará mentir que nuestra relación estaba más que quebrantada. Era como una competencia a ver quién era mejor que la otra, y hubieron muchas palabras hirientes que solo continuaban hundiendo más la llaga. Por mi parte, yo añoraba tener una buena relación con ella y hasta la admiraba. Ella no lo sabe pero yo quería ser como ella, incluso le agarraba su ropa para verme como ella (que por cierto también era causa de muchos de nuestros pleitos 🤭) y la verdad es que no sabía cómo llevarme bien con ella. Sentía que tenía que adivinar y esperar que estuviera de buen humor para poder hablarle.
Yo no era una mansa Paloma 🕊. Creo que encontré el modo de evitar pelear pero cuando hay palabras que hieren, es muy difícil dejar ir el orgullo y yo ya me había convertido en una persona resentida, orgullosa, e incluso perdido la esperanza de que pudiera tener una buena relación con mi hermana.
Hubo una época que ya de adultas hasta nos dejamos de hablar por mucho tiempo y eso no solo nos hirió a las dos, pero también hirió a nuestra familia. Fueron épocas súper difíciles.
𝐌𝐞𝐣𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐀𝐦𝐢𝐠𝐚𝐬 👯♀️
Cuando Jesús renovó mi corazón, también renovó la relación con mi hermana. Me acuerdo que yo siempre rezaba por ella y por nosotras y no fue una de esas oraciones que Dios responde allí mismo. Tomó muchísimo tiempo, pero cuando lo hizo, fue algo sobre-natural. Y si nos conocen, podrán ser testimonio de nuestra historia. Mucha gente podrá subir los hombros y decir: “eso fue coincidencia” pero si fuera coincidencia cómo es que ella y yo podemos pasar un fin de semana completo sin pelear cuando antes no podíamos hacerlo?
Cómo es que la extraño cuando no hablamos, cuando antes evitaba hablarle para no pelear?
Ósea estas no son coincidencias. Aparte, eso se siente, no solo se mira. He visto no solo el cambio en mi, pero el cambio en ella. Desde que ella reanudó su relación con Dios, su vida entera se alineó de una manera impactante. Encontró a su media mitad; consiguió un trabajo que la hace muy feliz; ella sonríe, comparte, y tiene otra perspectiva no solo conmigo sino con los que la rodean.
Sabes, yo ya había perdido la esperanza. Ya había dicho “Es que ella nunca va a cambiar” pero sabes que? La que tenía que cambiar era yo! Yo seguía creyendo la mentira del enemigo que “ella” era orgullosa pero Dios en uno de nuestros encuentros, me reveló que yo había sido arrogante y no estaba amando a mi hermana como ella se merecía, como ella lo necesitaba…
“Dios denuncia sus acciones y la arrogancia de su pecado.” Job 36:9 NVI
Amiga, no esperes a que la OTRA persona cambie; eres TÚ la que tiene que cambiar y sola no lo puedes hacer. Necesitas tomar a Jesús de la mano porque El es tu fortaleza y tu verdad. Deja que Él, resuelva tus problemas y verás su fruto reanudar tu relación. 1 Juan 5:5 dice:
“Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?”
Tu fe es la mejor herramienta para derrotar el dolor y pleito que el enemigo utiliza para distraerte y alejarte no solo de la gente que quieres sino que de Dios nuestro Padre. Ánimo! No pierdas la esperanza! Ayer leí una publicación que decía: “si Dios puede crear el mundo en 6 días, también puede restaurar corazones en uno”.
Shalom ✌🏽
María José
























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